Nueva web, nueva identidad corporativa

Llega un momento en que te planteas actualizar tu currículum por aquello de ampliar campo y buscar otras oportunidades. Entonces, te planteas que ya que estás, por qué no cambias también tu web y enseñas trabajos nuevos… pero una vez que te pones a ello ves que tu imagen corporativa se ha quedado desfasada o transmite lo que quieres comunicar.

¿Más trabajo entonces? Sí, puede ser, pero una web sin actualizar y una imagen desfasada dice mucho más que lo que puede contar el propio currículum. Así pues me puse a trabajar.

Tengo la ventaja que sé muy bien mi estilo: simplicidad, limpieza, lineas y formas geométricas simples. No me costó dar con el tipo de letra adecuado ni con el cambio de colores, en el que he sustituido el naranja y el verde por un amarillo más dorado y gris.

¿Por qué esa combinación? El amarillo recuerda a la luz del sol, provoca alegría y transmite calor.
El gris ofrece estabilidad al amarillo dorado y crea un equilibro entra las dos tonalidades haciendo que ninguno de los dos términos pese más que el otro.
El «diseño gráfico y web» se puso con un porcentaje del gris para no añadir más peso visual y su posición debajo de la palabra «gráfic» es para que quede integrado.

Una vez tuve definida la identidad corportativa, pensé en cómo quería mostrar mi web, con mi trabajo. Para empezar quería aprovechar más el espacio y sobretodo hacerla muy limpia. Por esa razón elegí un fondo blanco.

Tenía muy claro que la web debía ser más visual sin perder el estio que me gusta, lineas y formas redondeadas. Por esa razón decidí usar menos texto para explicar las imágenes y ser más concreta, tanto para el apartado gráfico como web.